La “Rara”

Hace casi dos años decidí que no quería amarrarme a un medicamento de por vida, pensé: “que va no estoy preparada para esto” mucho menos en un país donde depender de un medicamento te hace esclavo de un Seguro Médico y ese Seguro Médico te hace esclavo de tu trabajo para no perderlo, en fin… comencé a investigar, y en esa investigación llego a mi (literalmente por arte de magia) algo que se llama “Medicina Funcional”, conocí al Dr. Lopez, una persona maravillosa y muy inteligente que me dio la opción de cambiar mi estilo de vida para estar libre de un medicamento recetado el resto de mi vida.

El Dr. Lopez, muy amable como siempre, hizo todo de manera muy protocolar y profesional, me llevo de la mano para realizarme todos los test posibles para buscar el origen de mi enfermedad. Exámenes de sangre, orina, heces, saliva, cabello, ¡todo! absolutamente todo tipo de exámenes médicos. Con los resultados médicos en mano pudimos armar una dieta especial, una cantidad de suplementos para llenar las deficiencias de mi organismo y la motivación para comenzar con esta gran responsabilidad

Al principio fue difícil entender que no comería más Gluten ni derivados lácteos, ni nada con Maní, por el resto de mi vida… y paso el tiempo (ese que lo cura todo) y me acostumbre a no sufrir, cuando veía los desfiles de Pastelitos de Guayaba en mi oficina (muy común cuando vives en Miami, FL, US). Hoy en día casi dos años después sigue siendo fácil decir “NO”, cada vez es más fácil.

Pero este blog es para yo drenar, no para motivar a nadie a dejar malos o buenos hábitos, y la razón por la que cuento todo esto es por que pasa el tiempo y es inevitable como humanos cuestionarnos “Hasta cuando vale la pena?”, “Me hace feliz?”, no tengo la respuesta solo sé que estos últimos días no me han ayudado mucho a motivarme. Me siento como la “rara” del grupo, la enfermita que no puede comer nada, la que nadie quiere invitar a comer, o cocinarle nada. Este fin es mi cumpleaños y la frase que prevalece es “te regalare una mata por que tú no puedes con más nada”. Y no es que me sienta ofendida, es que me siento la “rara” y esa sensación no me gusta. Porque no es la “rara” cool, es la “rara” fastidiosa difícil de complacer.

En fin, si llegaste hasta aquí no te vayas con toda esa mala vibra de la “rara”, yo puedo con eso y mucho más, es solo quizás la crisis de los 42, o el stress de tantas cosas juntas en los últimos días. Pero me tomara un tiempo poner en orden las cosas y lograr mis objetivos de salud y de control de ansiedad.