miedos

Sobreviví al curso … solo sobreviví

Sobreviví al curso … solo sobreviví

Hace unos días me toco asistir a un muy recomendado curso de preparación para el parto, y bueno el título de este post lo dice todo…”sobreviví”…

Creo que ninguna película de terror o experiencia anterior me ha hecho sentir lo que sentí frente a la pantalla mientras nos mostraban los videos de diferentes tipos de parto “sin censura”, y sé que me dirán que soy una exagerada pero no es lo mismo ver esto cuando sabes que de alguna manera vas a vivir eso completo o parcialmente en pocas semanas que cuando lo ves por puro aprendizaje o distracción.

Yo sé, que cada experiencia es diferente y bueno solo me queda esperar que pase lo que me toque, pero eso incrementa mi miedo y mi ansiedad…el famoso miedo a lo desconocido.  Me impresiono no solo el tema de la piel, las puyas, la sangre… me impresiono el dolor, los sentimientos que en esa sala se sentían, el tiempo que transcurría lento mientras la madre tenía que enfocarse sin tener energías para hacerlo… en fin voy a llorar otra vez si sigo explicando esto.

Para los que no viven en este país, sobre todo si me lees desde Latinoamérica sé que me dirán, “por qué no programas una cesárea y ya”, bueno lamentablemente las cosas no funcionan así en el país donde vivo, aquí toca agotar los recursos de un parto natural y si medicamente no es posible, pasas a cesárea, lo cual al menos que se sepa desde antes por temas médicos, a muchas les toca vivir las dos experiencia “horas de parto + cesárea”.

En fin, en este punto necesito oír/leer palabra alentadoras, respirar profundo, tener Fe que todo saldrá bien y calmarme!

Necesito un cambio? …Siempre

Necesito un cambio? …Siempre

“Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios » Confucio

Ser feliz es adaptarse y adaptarse es una consecuencia de un cambio, suena conformista pero no, cambiar siempre trae consigo aprender algo nuevo, y aunque a veces parezca malo el cambio, podemos sacar lo mejor de él.

Desde que comencé a trabajar luego de graduarme he tenido que cambiar mi domicilio, no solo de ciudad, sino hasta de país, desde que comencé a enamorarme me ha tocado cambiar luego de cada ruptura mi forma de ver las cosas y tratar de corregir y perdonar, desde que decidí llevar una vida más saludable cambie mi forma de comer, cambie mi actividad física (y cambie 10 tallas de ropa y de peso), he cambiado de trabajos, he cambiado de carro, he cambiado amigos, grupos de amigos, en fin… cambios la vida es eso.

Suena fácil pero no lo es, cada cambio trae consigo un bulto que debemos cargar, pero depende de nosotros que ese bulto sea más fácil, más bonito, y más productivo.   Por ejemplo cambiar de trabajo, debes relajarte y abrir tu mente a lo nuevo (los nuevos compañeros de trabajo, el nuevo ambiente, el nuevo sistema, el nuevo negocio) y entender que equivocarse es lo normal, eres el nuevo y también representas un cambio para ellos.

Los humanos somos un ramillete de cosas diferentes en cada uno de nosotros, y para ponerlo aún más complicado cada ramillete es diferente uno de otro, algunos compartimos algunas de las flores de nuestro ramillete pero ninguno tiene exactamente las mismas que el otro, y es por eso que la tolerancia es una carta que debes llevar siempre a la mano a la hora de comenzar un cambio, porque hay flores de esos ramilletes que no te gusta su color, su olor, su aspecto, pero debes tener ese florero allí para continuar con el proceso de cambio, así que no depende de los demás si no de nosotros.

Siempre que tomas una decisión para un cambio debes pensar en el peor resultado de ese cambio, si absolutamente todo sale mal, si ese “horrible escenario” tiene una solución, entonces tienes en tus manos una excelente manera de medir los niveles de ansiedad que producen los altos riesgos.

No temas a cambiar muchas veces nada puede ser peor a lo que estas viviendo en este momento…